Origen de las lenguas

 Tenía entonces toda la tierra una sola lengua y unas mismas palabras. Génesis 11:1

         Según Génesis, el primer libro de la Biblia, en el principio había una sola lengua. Después del diluvio, los hombres decidieron construir una ciudad y una torre que llegara al cielo. Pensaban que así se salvarían de otro diluvio, serían famosos y se mantendrían unidos. El mandato divino fue diferente: debían poblar la tierra. Dios castigó su soberbia, confundiendo sus lenguas. Esa construcción es conocida como: Torre de Babel, al interrumpirse la comunicación entre constructores y trabajadores, reinó el caos y no pudieron continuar su obra. Tuvieron que abandonar su trabajo y se dispersaron por toda la tierra. Los lingüistas están de acuerdo con la teoría, que las lenguas del mundo tuvieron un origen único. El origen de las diferentes lenguas tiene un punto de partida, por la confusión que se produjo como castigo de Dios por la arrogancia de ellos. Los investigadores están de acuerdo con que las lenguas del mundo tuvieron un origen único. Se clasifican en familias o troncos lingüísticos. Esa clasificación la hacen por razones geográficas. Cada familia tiene sus divisiones y subdivisiones respectivas. De modo que hablar de familia o parentesco lingüístico, es equivalente a su comunidad y origen.

        Las lenguas se clasifican en troncos lingüísticos y familias. Ese ordenamiento es un poco arbitrario, porque no dependen de la afinidad entre una lengua y otra. En algunos casos, la clasificación es por razones geográficas. Ejemplo, los diversos dialectos del chino, se diferencian entre sí y son considerados pertenecientes a una sola lengua. Igual sucede con las lenguas aborígenes del Continente Americano, que se clasifican en una familia lingüística, aunque por la cantidad y las diferentes y distantes regiones geográficas, es difícil encontrar algún parentesco.

         Se calcula que hay aproximadamente entre 2.700 y 2.800 lenguas en el mundo. De ese gran número, sólo alrededor de una docena, se habla en zonas densamente pobladas. Es importante hacer notar que hay lugares, especialmente entre algunas comunidades indígenas de América, y grupos africanos con lenguas sin descubrir. Bertil Malmberg (La lengua y el hombre) presenta 20 troncos lingüísticos. Clasifica las lenguas que hay en el mundo, con mayor número de hablantes en el siguiente orden: mandarín (chino), inglés, ruso, indi, español, alemán, japonés, bengalí, javanés, árabe, portugués, francés, malayo, italiano, urdo, etc.

             Como nuestro interés se centra en la lengua castellana, la ubicamos en el tronco lingüístico indoeuropeo. Clase: itálica. Subclase: itálica occidental. Rama: latín. Sub-ramas o lenguas del latín: castellano, francés, italiano, portugués, gallego, catalán y rumano. Las lenguas son como los árboles. Los troncos sustentan primero a las ramas más gruesas. En la medida que el árbol crece las ramas se dividen y subdividen. Una lengua siempre es evolución de otra. Es un fenómeno que no se detiene, continuamente se incorporan nuevas voces, provenientes de otras lenguas, especialmente por los avances científicos, tecnológicos y culturales. Además, las puertas de todas las naciones se abrirán, para que el mensaje de salvación sea predicado a “toda nación, tribu, lengua y pueblo”.

 

Articulo publicado en Volumen III. Guarda el enlace permanente.

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